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Carmen del Paraná deja de ser ciudad de Dios, provida y profamilia

05 dic 2018

La Junta Municipal de Carmen del Paraná, dejó sin efecto una resolución por la cual el distrito se declaraba "ciudad de Dios, provida y profamilia".

Por iniciativa del presidente de la Junta Municipal, Jorge Collante, el Legislativo dejó sin efecto la resolución en la que se declaraba a Carmen del Paraná como “ciudad de Dios, provida y profamilia”.

En la minuta, Collante alegó que el artículo 24 de la Constitución Nacional establece que “ninguna confesión tendrá carácter oficial”. Con ese texto el Estado paraguayo adoptó el carácter de Estado laico.

Sostuvo que de esta forma se corregiría un “error conceptual” de atribuir determinada religión a la ciudad.

La minuta también argumenta que al adoptar el artículo 24 de la Carta Magna, “se consagra el principio de igualdad religiosa” y en ese sentido Collante alegó que se podría estar actuando mal al asumir una postura con respecto a una religión que podría afectar la sensibilidad de personas que no profesan la misma.

El documento fue aprobado por mayoría de votos.

El proyecto de declaración "ciudad de Dios, provida y profamilia" había sido presentado por el concejal Jorge Castillo. Fue aprobado por unanimidad sobre tablas en la Junta a principios de noviembre.

Otras ciudades provida

Ciudades como Minga Guazú, Hernandarias y Ciudad del Este, en Alto Paraná, y San Lorenzo, Ñemby, Luque y Limpio, en el Departamento Central, se habían declarado “provida y profamilia”. En el caso de Carmen del Paraná, incluyó la “ciudad de Dios”.

Lo que establece la Constitución Nacional

El titular de la Junta citó el artículo 24 de la Carta Magna que reconoce la libertad religiosa, de culto y la ideológica, pero que también establece que “ninguna confesión tendrá carácter oficial”.

Igualmente, la reglamentación señala que “las relaciones del Estado con la Iglesia Católica se basan en la independencia, cooperación y autonomía”.

Asimismo, el artículo 4 de la Constitución Nacional afirma que “el derecho a la vida es inherente a la persona humana”. En ese sentido, se garantiza su protección, en general, desde la concepción, sin necesidad de una resolución municipal. / Fuente: Última Hora

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